Ya sea que estés intentando dominar “Estrellita, ¿dónde estás?” o trabajando en una de las Rapsodias Húngaras de Liszt, puede que te encuentres con patrones rítmicos desafiantes. Comprender el ritmo es una habilidad fundamental para cualquier músico, sin importar el instrumento. Por suerte, existen muchas formas de mejorar tu conocimiento rítmico. Aquí tienes nuestros 10 mejores ejercicios de ritmo para músicos que te ayudarán sin duda. Antes de empezar, no olvides consultar nuestros conceptos básicos de ritmo!
1. Hojas de ritmo
Si ya conoces lo básico, este es un buen punto de partida para los ejercicios de ritmo. Puedes tocar los ritmos en tu instrumento, usando un metrónomo para mayor precisión. También puedes aplaudirlos o pronunciarlos usando sílabas como “ta” o cualquier otra que prefieras.
Puedes encontrar hojas de ritmo en libros de música o en línea. Para comprobar tu precisión, considera usar generadores aleatorios de ritmos en línea. Escribir estas hojas tú mismo también puede mejorar tu aprendizaje.
2. Polirritmias
Cuando te sientas cómodo con una línea rítmica, quizá quieras explorar las polirritmias. Las polirritmias consisten en dos líneas que se tocan al mismo tiempo. Aunque puede que no logres grandes resultados con polirritmias en una flauta, ¡aún puedes practicarlas usando tus manos o tu voz!
Utiliza los recursos mencionados antes para practicar dos líneas a la vez. Puedes usar la mano izquierda para la línea inferior y la derecha para la superior. O bien, aplaude la línea inferior y usa tu voz para la superior, asegurándote de que ambas compartan el mismo compás y que las barras estén alineadas visualmente.
3. Empieza a caminar
Comienza con un paso lento y constante. Camina al ritmo de los pulsos y aplaude subdivisiones como dos corcheas, tresillos o cuatro semicorcheas. Cambia cada cuatro u ocho pasos. Cuando te sientas cómodo, empieza a experimentar con ritmos con puntillo o sincopados.
4. Usa palabras
Puede sonar gracioso, y lo es, pero no todos los ejercicios de ritmo tienen que ser serios. Es más probable que asimiles la información a través de conceptos familiares.
Por ejemplo, dos corcheas pueden representarse con la palabra “Bra-sil”, mientras que cuatro semicorcheas pueden ser “Gu-a-te-ma-la”. Si la geografía no te interesa, elige cualquier tema que te guste y hazlo tuyo. Aquí tienes un ejemplo para quienes disfrutan de la comida:
5. Escuchar y seguir la partitura
Si tienes dificultades con un ritmo o simplemente quieres practicar, este ejercicio es excelente. Tienes varias opciones. La primera es reproducir la música en cualquier plataforma de transmisión mientras sigues la partitura. Si te pierdes, vuelve a empezar y ajusta la velocidad de reproducción si es necesario. Asegúrate de tener el arreglo correcto de la música.
La segunda opción es seguir la partitura en un programa de notación musical. Normalmente, esto requiere que la música esté disponible en el programa o a través de catálogos en línea como Musescore.
6. Referencias de ejercicios de ritmo
Mira el ritmo de abajo. Puede que no sepas cómo tocarlo, pero en realidad sí lo sabes. Es el inicio del tema de “El lago de los cisnes” de Chaikovski. ¡De repente, todo tiene sentido!
Tener referencias es útil al aprender y memorizar ritmos. Piensa en todas las melodías que conoces y observa cómo se ven realmente.
7. Dictado rítmico
Este ejercicio puede ser complicado porque requiere la ayuda de otra persona que sepa de música. Sin embargo, puedes usar dictados grabados disponibles en YouTube o en línea. También puedes tocar cualquier melodía e intentar identificar el ritmo.
El dictado ofrece muchos beneficios. Te ayuda a desarrollar la capacidad de reconocer ritmos por ti mismo y a familiarizarte con las reglas de la notación escrita.
8. Escribe tu propia música
Puedes pensar: “¡Pero si ni siquiera conozco la mitad de los ritmos que existen!” y probablemente tengas razón. Mantén tus expectativas bajas y empieza con una melodía corta y sencilla. Cuando tengas la parte melódica, concéntrate en el ritmo. ¿Empieza con una blanca o una redonda? ¿Se parece a algo que ya conoces?
Es probable que no puedas escribir exactamente lo que tocaste, y no pasa nada. El objetivo es acercarte lo más posible a la melodía que tocaste. Este ejercicio puede no ser fácil, pero te ayudará a ganar confianza con los ritmos.
9. La app Clapping Music de Steve Reich
Si te gustan los juegos de ritmo, este es para ti. Clapping Music es una de las obras más conocidas de Steve Reich, formada por patrones pensados para interpretarse solo con palmadas. La aplicación es desafiante, pero te enseña a tocar la pieza de forma divertida. Está disponible para iOS.
10. Pide ayuda
Este último consejo no es un ejercicio de ritmo como tal, pero si te sientes atascado o necesitas una opinión sobre tu progreso, pedir ayuda a un profesor o a otro músico siempre es buena idea. Puede que no seas consciente de errores recurrentes y los incorpores a tu práctica.
Los ejercicios de ritmo deben ser una parte importante y habitual de la rutina de práctica de todo músico. Estos diez ejercicios de ritmo te inspirarán a incluirlos en tu práctica.
Anja Drozdova es una música y profesora suizo-rusa. Se centra en encontrar formas creativas de motivar a sus alumnos durante las clases de piano y teoría musical, utilizando distintos medios como la tecnología y las artes visuales. Anja también compone música pop electrónica bajo el nombre artístico Mlkshk. Su música se inspira en la vida cotidiana, escenas de la infancia y lugares, formas y colores imaginarios.
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