Aprender a tocar canciones nuevas puede ser una excelente forma de convertirse en un músico mejor. Sin embargo, necesitas el enfoque adecuado; de lo contrario, es posible que te quedes estancado en el mismo nivel. Como han descubierto muchos músicos, aprender simplemente más canciones no garantiza crecer como músico. En este artículo, explicaré cómo crecer como músico con cada canción que aprendas.
La meseta del nivel intermedio
Cuando empiezas a tocar un instrumento, todo supone un desafío. Ya sea sostener un saxofón, sentarte frente a un piano o pisar las cuerdas para tocar notas en una guitarra, todo resulta un poco antinatural. Esta dificultad inicial es beneficiosa para tu progreso. Como todo es difícil, no importa qué canción aprendas: te enfrentarás a nuevos desafíos que requerirán esfuerzo, práctica y perseverancia para superarlos.
Sin embargo, las cosas cambian cuando has adquirido algunas habilidades básicas y alcanzado un nivel intermedio. Puedes aprender canciones en menos tiempo y con menos esfuerzo. Aunque esto resulta gratificante, también es el punto en el que muchos guitarristas dejan de mejorar y llegan a una meseta.
El incómodo 10 %
A menudo, puedes aprender el 90 % de una canción nueva sin grandes problemas. Sin embargo, el 10 % restante puede resultar incómodo o extraño de tocar. Para afrontarlo, quizá encuentres formas de tocar ese 10 % que suenen parecidas, pero resulten más cómodas, como usar digitaciones de acordes o patrones de rasgueo conocidos. Aunque esta estrategia puede ser útil, especialmente antes de un concierto, dificulta tu mejora. «Más o menos aprender una canción» se convierte en tu enemigo, ya que reutilizas habilidades existentes en lugar de perfeccionarlas o adquirir otras nuevas.
El 10 % incómodo es donde se produce la verdadera mejora. Como dijo Muhammad Ali: «Solo empiezo a contar las abdominales cuando empiezan a doler, porque esas son las que cuentan». Si puedes aprender una canción sin mucho esfuerzo, tus progresos serán limitados. Concentrarte y practicar intensamente, como cuando empezaste a tocar música, te ayudará a crecer como músico. Acepta ese 10 % difícil: ahí es donde se logra el progreso.
¿Cómo llegar al 100 %?
Al adoptar una mentalidad orientada a alcanzar el 100 %, cada canción que aprendes se convierte en una oportunidad de crecimiento, incluso las más sencillas. Aunque la tecnología suele ser un recurso habitual para llegar al 100 %, no es la única forma de aprovechar al máximo tu aprendizaje. Estos son tres pasos que recomiendo seguir cada vez.
1. Aprende la canción de oído
Aprender una canción de oído, en lugar de depender de tablaturas, partituras o lecciones en vídeo, entrena dos habilidades distintas. En primer lugar, mejoras tu capacidad para escuchar con mayor detalle y distinguir los distintos instrumentos y las notas del bajo. Esto profundiza tu comprensión de la canción. En segundo lugar, desarrollas la habilidad de trasladar a tu instrumento los sonidos que oyes en tu cabeza: tocar de oído. Esta habilidad es beneficiosa para diversas actividades musicales, como la improvisación, la composición de canciones y la interpretación.
2. Analiza la teoría musical
A continuación, analiza la teoría musical subyacente a la canción. Empieza haciéndote preguntas como: ¿Por qué suenan bien juntos estos acordes? ¿Por qué esta melodía evoca tristeza? Responder a estas preguntas conecta los sonidos que escuchas en la canción con la teoría musical, lo que garantiza que tu comprensión sea tanto práctica como intuitiva. Al fin y al cabo, ¡la teoría musical sin música no es más que matemáticas!
3. Esfuérzate por alcanzar la perfección
Después de practicar un poco, es posible que puedas tocar la canción. Pero ¿puedes tocarla a la perfección? ¿Puedes tocarla sin errores diez veces seguidas? Casi siempre hay algo que mejorar, ya sea el ritmo, la expresividad, el sonido o la dinámica. Aunque esto pueda parecer desmotivador, puede ser gratificante trabajar para llevar tu interpretación de ser suficientemente buena a acercarse a la perfección.
Practica despacio
Un aspecto fundamental para mejorar tu técnica es ¡practicar despacio! Al perfeccionar partes de tu interpretación, reducir la velocidad te ayuda a desaprender hábitos y descubrir técnicas mejores. Te recomiendo usar un metrónomo para asegurarte de mantener un ritmo constante y tomarte el tiempo necesario para perfeccionar tu técnica. Tocar despacio tiene dos ventajas: te permite escuchar pequeñas imperfecciones que pueden resultar inaudibles a velocidades más rápidas y te permite ejecutar los movimientos a la perfección. Como dice el refrán, lo lento es fluido y lo fluido es rápido.
El poder de aprender canciones
Estudiar la música que te encanta es una forma fantástica de convertirte en un músico mejor. Es más inspirador que los ejercicios mecánicos y garantiza que dediques tu tiempo de práctica a habilidades relevantes. Por ejemplo, podrías practicar el sweep picking durante horas, pero si rara vez lo necesitas al tocar, quizá no sea la mejor manera de aprovechar tu tiempo. Al utilizar canciones que te encantan como material de práctica, te centras en lo que necesitas para tocar en el día a día. Este enfoque, combinado con la «mentalidad del 100 %», convierte el aprendizaje de canciones en una forma divertida, musical y eficaz de crecer como músico.
Just Rijna es el fundador de StringKick, una academia de formación en línea para guitarristas. StringKick se centra en ayudarte a entrenar el oído, aprender teoría musical y desarrollar tu musicalidad, haciendo que tu trayectoria musical sea más divertida y gratificante.
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